En esta sección, el dibujo se presenta como origen, estructura y esencia de la creación artística. Cada trazo refleja un ejercicio de observación, precisión y sensibilidad, donde la línea no solo define formas, sino que también sugiere carácter, atmósfera y emoción. Estas obras muestran el valor del dibujo como lenguaje propio, capaz de sostener por sí mismo una expresión profunda y honesta.
Aquí se reúnen trabajos realizados desde la dedicación y el estudio de la técnica, pero también desde la intuición y la vivencia personal. En ellos conviven la disciplina del oficio y la libertad del gesto, dando lugar a composiciones que transmiten fuerza, delicadeza y verdad. Porque a veces un buen dibujo, sin artificios, lo dice todo… y lo dice con una elegancia que no necesita levantar la voz.
